Historia de la cocina

Las verduras también eran pasadas por las llamas intensas con movimientos que permitían una cocción rápida o un calentar de los alimentos antes de proceder a degustarlos. La pieza a cocinar más común era de de algún tipo de carne que el hombre lograba cazar o atrapar mediante maniobras incansables.

En la antigüedad en tiempos muy remotos, específicamente desde que el hombre comenzó a caminar, descubrieron el uso del fuego para asar diferentes alimentos como el pescado y la carne. Desde ese momento se ha ido avanzando poco a poco en el arte culinario hasta el punto de encender los fogones de cocina que en la actualidad nos  sirven para cocinar infinidad de platos necesarios para mantener el equilibrio orgánico de nuestro cuerpo. El descubrimiento del fuego incentivó al hombre a mejorar sus procesos de cocción.

Esa carne era colocada en un largo palo de un árbol mientras que el otro palo quedaba recostado del fuego inclemente para su profunda cocción. Al inventarse las vasijas o piezas de barro en el año 5000ac se comenzaron a producir los primeros hornos hechos con adobe a base de paredes refractarias que permiten realizar una cocción firme y homogénea evitando de esa manera el fuego brusco  producido por la irregularidad del fuego. Luego en el año 7000ac comenzó el proceso de modernización en la cocina.

Se produjeron infinidades de vasijas de barros permitiendo así cocinar alimentos, asarlos, calentarlos e inclusive preparar diversas mezclas para la realización de sopas. Ese fue el fin de la cocina primitiva y se comenzó a hablar con propiedad de diversas técnicas o métodos en la cocción de alimentos. Los inicios en la creación de implementos de cocina utilizando el barro como elemento en variedad de creaciones incentivaron al hombre a realizar vajillas así como otros utensilios de utilidad en el hogar. En el siglo XVIII John Sibthrope inventor británico comercializo una versión metálica de cocina y su fuego provenía de la leña o el carbón evitando que los utensilios no estuvieran en contacto directo con el fuego.

La cocina, como espacio diferenciado, apareció en el siglo V a. C., conservando un marcado carácter religioso: el propio hogar donde eran cocidas todas las viandas era también utilizado como lugar de culto a los dioses lares. Ya en la época romana nos encontramos con cocinas que estaban muy bien equipadas, con lavadero, horno de pan, cisterna, trípodes de bronce, cavidades para picar las especias, etc.

Ya en la Edad Media, las cocinas de los castillos pasaron a ser un lugar importante, la actividad diaria era constante. Eran enormes habitáculos con gigantescas chimeneas, en cada cocina se podía encontrar una o varias de ellas. Estaban divididas en numerosos anexos (panadería, frutería, etc.). En las ciudades, en las casas burguesas y en las granjas más humildes la cocina solía ser una sala que se utilizaba tanto para la recepción de personas, como para la realización de la comida y su posterior consumo.

En el Renacimiento se perfeccionan, tanto los equipos, como la decoración. Las cocinas nobles europeas comienzan a ser muy lujosas, se produce la revolución culinaria, el refinamiento y el gusto por lo exquisito también llega a la cocina.

En el siglo XIX los progresos técnicos, como lo fueron la batería de cocina y sobre todo el horno, transformaron las cocinas en lo que los grandes chefs bautizaron como un “laboratorio”. En las casas burguesas era un espacio totalmente separado del resto de la casa y que incluso tenía una puerta de servicio. Se llegó a situar en el sótano o al final de largos pasillos. Los utensilios usados comenzaron a ser muy abundantes: balanzas, escurridores, servicios de cubiertos, baterías, sartenes, tarros de especias, etc. Con la división del trabajo, la cocina es considerada el terreno del ama de casa lo que en Alemania se conoce con el estereotipo de las “tres K” (Kinder: niños, Kirche: iglesia, y Küche:cocina).

Ya en el siglo XX , gracias a los progresos técnicos, los conceptos de decoración y la aparición de los aparatos de refrigeración, se ha ido integrando la cocina en el resto de la casa. Fue a mediados de siglo cuando debido a las limitaciones de espacio comenzaron a aparecer equipamientos más funcionales y comenzó la comercialización de muebles de cocina estándar que permiten disfrutar de cocinas perfectamente equipadas.

En la antigüedad en tiempos muy remotos, específicamente desde que el hombre comenzó a caminar, descubrieron el uso del fuego para asar diferentes alimentos como el pescado y la carne. Desde ese momento se ha ido avanzando poco a poco en el arte culinario hasta el punto de encender los fogones de cocina que en la actualidad nos  sirven para cocinar infinidad de platos necesarios para mantener el equilibrio orgánico de nuestro cuerpo. El descubrimiento del fuego incentivó al hombre a mejorar sus procesos de cocción.

Las verduras también eran pasadas por las llamas intensas con movimientos que permitían una cocción rápida o un calentar de los alimentos antes de proceder a degustarlos. La pieza a cocinar más común era de de algún tipo de carne que el hombre lograba cazar o atrapar mediante maniobras incansables.

Esa carne era colocada en un largo palo de un árbol mientras que el otro palo quedaba recostado del fuego inclemente para su profunda cocción. Al inventarse las vasijas o piezas de barro en el año 5000ac se comenzaron a producir los primeros hornos hechos con adobe a base de paredes refractarias que permiten realizar una cocción firme y homogénea evitando de esa manera el fuego brusco  producido por la irregularidad del fuego. Luego en el año 7000ac comenzó el proceso de modernización en la cocina.

Se produjeron infinidades de vasijas de barros permitiendo así cocinar alimentos, asarlos, calentarlos e inclusive preparar diversas mezclas para la realización de sopas. Ese fue el fin de la cocina primitiva y se comenzó a hablar con propiedad de diversas técnicas o métodos en la cocción de alimentos. Los inicios en la creación de implementos de cocina utilizando el barro como elemento en variedad de creaciones incentivaron al hombre a realizar vajillas así como otros utensilios de utilidad en el hogar. En el siglo XVIII John Sibthrope inventor británico comercializo una versión metálica de cocina y su fuego provenía de la leña o el carbón evitando que los utensilios no estuvieran en contacto directo con el fuego.

La cocina, como espacio diferenciado, apareció en el siglo V a. C., conservando un marcado carácter religioso: el propio hogar donde eran cocidas todas las viandas era también utilizado como lugar de culto a los dioses lares. Ya en la época romana nos encontramos con cocinas que estaban muy bien equipadas, con lavadero, horno de pan, cisterna, trípodes de bronce, cavidades para picar las especias, etc.

Ya en la Edad Media, las cocinas de los castillos pasaron a ser un lugar importante, la actividad diaria era constante. Eran enormes habitáculos con gigantescas chimeneas, en cada cocina se podía encontrar una o varias de ellas. Estaban divididas en numerosos anexos (panadería, frutería, etc.). En las ciudades, en las casas burguesas y en las granjas más humildes la cocina solía ser una sala que se utilizaba tanto para la recepción de personas, como para la realización de la comida y su posterior consumo.

En el Renacimiento se perfeccionan, tanto los equipos, como la decoración. Las cocinas nobles europeas comienzan a ser muy lujosas, se produce la revolución culinaria, el refinamiento y el gusto por lo exquisito también llega a la cocina.

En el siglo XIX los progresos técnicos, como lo fueron la batería de cocina y sobre todo el horno, transformaron las cocinas en lo que los grandes chefs bautizaron como un “laboratorio”. En las casas burguesas era un espacio totalmente separado del resto de la casa y que incluso tenía una puerta de servicio. Se llegó a situar en el sótano o al final de largos pasillos. Los utensilios usados comenzaron a ser muy abundantes: balanzas, escurridores, servicios de cubiertos, baterías, sartenes, tarros de especias, etc. Con la división del trabajo, la cocina es considerada el terreno del ama de casa lo que en Alemania se conoce con el estereotipo de las “tres K” (Kinder: niños, Kirche: iglesia, y Küche:cocina).

Ya en el siglo XX , gracias a los progresos técnicos, los conceptos de decoración y la aparición de los aparatos de refrigeración, se ha ido integrando la cocina en el resto de la casa. Fue a mediados de siglo cuando debido a las limitaciones de espacio comenzaron a aparecer equipamientos más funcionales y comenzó la comercialización de muebles de cocina estándar que permiten disfrutar de cocinas perfectamente equipadas.

Espaguetis con gambas a la marinera

Espaguetis con gambas a la marinera

Prep

  • 1 paquete de espaguetis o 500 gr de espaguetis caseros
  • 200 gr. de gambas
  • Un chorrito de vermut rojo o de coñac
  • 1 cebolleta fresca
  • perejil o cebollino para adornar
  • aceite de oliva virgen
  • sal
  • 1 ajo

pasos:

Comenzamos esta receta cociendo los espaguetis, os podéis ayudar del artículo que escribí hace unos meses de cómo cocer la pasta para tener un buen resultado. En cualquier caso, yo no suelo poner mucha agua a la hora de cocer, sobretodo si tengo prisa. Con esto recortaremos unos minutos el tiempo total de preparación del plato.

Ponemos el agua a hervir con un poco de sal y aceite respetando los tiempos. Mientras la cazuela va hirviendo, vamos preparando la salsa que acompaña a los espaguetis. En una sartén con aceite pondremos el ajo muy picado y la cebolleta también picada todo lo que podamos, con cuidado de no cortarse.

Cuando veamos que pasan unos minutos y la cebolla se ha quedado medio transparenteañadiremos las gambas que hemos descongelado previamente (a ser posible el dia anterior en el frigorífico). A esto le incorporamos un chorro pequeño de coñac o vermut, aunque podemos probar con otro tipo de bebidas como whisky o cerveza. Añadimos una pizca de sal y removemos bien para que liguen todos los sabores durante unos 4 minutos.

espaguetis con gambas

Cuando temine de cocer la pasta, escurrimos bastante bien y lo presentamos en una fuente. Encima le pondremos la salsa de gambas que hemos preparado y espolvorear finalmente con perejil o un poco de cebollino fresco.

Arroz

receta-arroz-3-delicias


El arroz es un cereal y un alimento indispensable para una dieta sana y equilibrada. Está presente en prácticamente todas las cocinas del mundo. Pero, exactamente… ¿Qué es el arroz? Es el segundo cereal más cultivado en todo el mundo tras el maíz. Pero el arroz es el cereal con mayor importancia y más consumido por la especie humana.